Voy a extrañar tu
sonrisa consecuente, tu alma de niño, tus pasos a la altura de tus palabras. Voy
a extrañar inmensamente tu presencia en esta hora, ahora ingrata al terminar la tarde, volando al nido donde esperan los amigos.
PA.
(En Lawrence, su pueblo y el mío,se nos
ha muerto como del rayo Jose Balbuena,
con quien tanto quería...)
Yo quiero ser llorando el hortelano de la tierra que ocupas y estercolas, compañero del alma tan temprano.
Alimentando lluvias, caracolas,
y órganos mi dolor sin instrumentos,
a las desalentadas amapolas
daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler, me duele hasta el aliento.
Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.
No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.
Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.
Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano está rodando por el suelo.
No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.
En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes,
sedienta de catástrofes y hambrienta.
Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.
Quiero mirar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.
Volverás a mi huerto y a mi higuera,
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera
de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.
Alegrarás la sombra de mis cejas
y tu sangre se irá a cada lado,
disputando tu novia y las abejas.
Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas,
mi avariciosa voz de enamorado.
A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero
.


Saludo Persio.
Cuanto lamento lo de la partida de mi AMIGO Jose Balbuena.
Estoy un poco enojado con el por no permitirme estar un poco mas de tiempo con su grata compañia.
Hay cosas en este mundo que no logro entender, y esta es una de ellas.
La partida antes de tiempo de persona, como mi AMIGO Jose Balbuena un verdadero AMIGO y quien asumio como parte de su propia vida esta palabra AMIGO.
Hoy los halcones de las guerras estan mas que contento, porque tienen uno menos. De los pocos que se opusieron a sus malditas y asquerosas guerras...
Tu enfermedad fue menos dolorosa, que el dolor que te causo ver tu comunidad divida por mezquindades.
Ver una comunidad que se aleja de sus virtudes y asume los defectos, y no buenos de sus llamados lideres.
La verdad siempre la defendiste con una sonrisa muy tuya, de esa que no abundan mucho en estos tiempo. Y si hablaramos de tu solidaridad pasariamos mucho tiempo escribiendo,pero la definere de esta manera solidario hasta la tambora y sin comentario. Somos muchos le que gozamos de esa virtud de Jose Balbuena.
Hasta siempre comadante Jose Bal buena.........
Tu amigo
Lorenzo Tavera
Publicado por: Lorenzo Tavera | jueves 7 de agosto de 2008 en 22:37
Persio, gracias por darnos este blog. Es el soplo de respiracion artificial para los que nos asfixiamos entre la contaminacion noticiosa del dia. Es el antioxidante que nos rejuvenece unas neuronas que lloran por conocimiento. Es la mano tendida a un Titanic que se desliza entre las oscuras e inciertas aguas de un invierno que no veranea.
Felicidades!
Jose Ayala
Publicado por: Jose Ayala | miércoles 6 de agosto de 2008 en 17:57